Día 13760- Sobre la coherencia.
Varios soles y varias lunas han pasado desde mi último escrito. Han sido días atravesados por la pregunta acerca del sentido. Cada minuto ha sido cuestionado, cada acción, cada búsqueda, cada sensación.
Aparece un sin sentido, que he buscado resolver históricamente, y empiezo a descubrir en el silencio gran parte de lo que atrae la sensación del sin sentido. Somos lo que los demás creen que somos, construimos nuestra realidad y nuestro concepto a partir de lo que nos han dicho que debemos ser y que seremos, este punto no es nuevo para mi, sigue siendo mas de la misma respuesta; pero apareció un cambio, algo diferente a lo que ha sucedido en otras oportunidades, algo que me dice que lo que vivo y lo que hago y lo que soy tiene que ver con la decisión.
Años escuchando el cuento de manera desprevenida, casi podría recitar el discurso sin darle la trascendencia, la relevancia y la fuerza que en realidad tiene. Todo es un tema de decisión. Libertad para decidir, algunos le dicen libre albedrío.
Observar en silencio trae consigo sensaciones de claridad que parecen chispazos momentáneos, que fácilmente se olvidan. Sin embargo, existen momentos, contados momentos, breves momentos, simples momentos, que se quedan construyendo diálogos en tu mente y orientando tu pensamiento. Como si un hilo del corazón finalmente encontrara un lugar donde engancharse en la mente y a través de él encontrara de manera oportunista, invadir esa mente vacía y desorientada, para darle un minuto de luz y reivindicación, momentos tan claros y plenos que todo tiene sentido ahí. Todas las respuestas llegan y todo adquiere un matiz diferente. Cambia la vida por un instante y se absorbe todo halo de decepción, vencimiento y desazón, y se transforma en vida, cada latido, cada inhalación, cada imagen, es verdaderamente intenso y maravilloso, todo es mágico y milagroso. Cómo desperdiciar una vida así, como deshacerse de tanta plenitud.
Habiendo transitado tal momento de felicidad, de repente reaccionan los hilos del temor y envían hondas que pasman cualquier sentimiento de plenitud, sigo sin descubrir el lugar desde el cual los puedo combatir, pero encontré en el silencio una clave, la decisión.
¿La decisión?, interesante clave, pero no tengo idea como usarla, tengo todo para resolver el acertijo incluso las herramientas, y no tengo idea como usarlo.
Pasa la tarde sin respuestas, pero veo en el cielo el sol reflejando un Halo Solar, de nuevo el placer de lo mágico invade el espacio mental, racionalmente entiendo el fenómeno, emocionalmente es una esperanza, no hay crisis por la opacidad, no hay muerte, no hubo decisión tan solo un suceso, aceptación. El sol no se replantea a partir del suceso, sigue siendo. El hielo no se intimida ante el calor, tan solo es y deja de ser. La conjunción construye un nuevo significado y da vida a un fenómeno imposible de ignorar. No hay lucha, no hay duda, no hay carencia. Solo es lo que es.
Pero... si solo es lo que es, y solo soy lo que soy, entonces, donde esta la decisión?
Amanece el día 13760 de mi vida. Tantos acertijos que surgen uno encadenado del otro. Pese a ello el día no pierde su belleza y el amanecer no pierde la sensación de placer que aparece tras despertar de un largo sueño y saber que estas protegido, que eres el todo y la nada, que puedes permitirte seguir o terminar y aun así decides seguir. El placer de levantarse y percibir el vaho caliente de la noche que envuelve tu refugio para recordarte que lo tienes todo. El placer de ver la mañana nacer, esta vez, acompañada de un gris intenso que lo cubre todo, el sol no lo decidió solo pasó, solo lo aceptó, el hielo que creo la magia del día anterior, cubrió el cielo con su frío intenso y dejó todo aparentemente sin brillo, pero el sol no dejó de ser y la mañana no dejó de existir.
Uhmmm, qué hacer con la herramienta, que se decide entonces?
Creo tener una pista...tiene que ver con las decisiones soportadas en la coherencia.